11.10.13

XVII. "EL CUERPO DEL CINE. HIPNOSIS, EMOCIONES, ANIMALIDADES", Raymond Bellour, Santander: Shangrila Textos Aparte, 2013




La aventura, Michelangelo Antonioni, 1960






[La aventura, Michelangelo Antonioni]. Otra vez un abrazo, otra vez una sucesión de besos, en esta ocasión en un paisaje desnudo, cerca de una vía de ferrocarril (pasa un tren, al principio y al final del segmento). El interés radica en que después de un plano largo en movimiento en el que se ve cómo la pareja se deja caer al suelo (Monica Vitti, Gabriele Ferzetti) en la parte inferior del cuadro, lo que regula el aumento del deseo en una escena casi muda, de una sensualidad más densa, es una alternancia de planos y no un simple efecto de contracampo. Y todo está en la alternancia de los encuadres, también muy ajustados, que constituyen otra vez el corazón de la escena, en seis planos, que se captan forzando la atención. El primer encuadre captura las cabezas y apenas los hombros de los amantes en ligero picado sobre un fondo de hierba; el segundo los coge de lado en ligero contrapicado. Una parte de la turbación, al igual que en la película de Ray [Muerte en los pantanos], está en el aparente movimiento de los encuadres ajustados, en parte fijos. Pero los ligeros reencuadres o movimientos de cámara son aquí mucho más nítidos y están concentrados sobre todo en los planos de perfil, que dejan ver los gestos y las posturas de los cuerpos, mayor o menor cantidad de tierra o de cielo. La verdadera turbación nace pues, según esos gestos, de una especie de enrollamiento de un encuadre sobre otro y, por eso mismo, de un traslado casi imperceptible del movimiento a la fijeza y a la inversa. Esta dualidad de los planos tiende también una analogía sensible a la dualidad de los cuerpos, que ruedan uno sobre el otro y bajo el otro. Finalmente, el efecto se incrementa en ese juego con la preferencia otorgada a la mujer por ese ir y venir de la cámara (rostro, varias veces, de Monica Vitti, volviéndose al cielo en un éxtasis pictórico —es también la única que dice algunas palabras de amor).

¿Por qué pasar de esas dos escenas que parecen desarrollarse mutuamente, del cine ya menos clásico al cine moderno, a los (...)

El cuerpo del cine, Raymond Bellour







EL CUERPO DEL CINE
Hipnosis, emociones, animalidades
RAYMOND BELLOUR

Contracampo libros 5
16x23cm. - 644 páginas
ISBN: 978-84-941753-0-5
PVP: 26.00 euros