4.11.12

XI. "SOMBRAS DESOLADAS. COSTUMBRISMO, HUMOR, MELANCOLÍA Y REFLEXIVIDAD EN EL CINE ESPAÑOL DE LOS AÑOS CUARENTA, José Luis Castro de Paz, Hispanoscope libros, Santander: Shangrila Textos Aparte, 2012






Juan de Orduña



(...) Locura de amor, construida como una monumental sucesión de cuadros y láminas vivientes elaborados a partir de una tradición visual –principalmente pictórica, a menudo citándola de manera literal– bien conocida por el público, busca dar vida no a los acontecimientos de la Historia, sino a los signos que popularmente han contribuido a construir la leyenda romántica, intemporal, de la historia de amor de Juana la Loca y Felipe el Hermoso. No parece necesario insistir en las bien estudiadas fuentes estético-plásticas de la película: la pintura flamenca del siglo XV y la pintura histórica española del siglo XIX. La ambientación general y el vestuario (obra de Manuel Comba, hijo de Juan Comba García, pintor de cámara en las cortes de Alfonso XII y Alfonso XIII, y biznieto del pintor Eduardo Rosales) y los treinta suntuosos decorados de Sigfrido Burmann construidos por Bronchalo, buscan la inscripción del filme en una época determinada a través de citas de la pintura flamenca del xv y de la pintura gótica española. Así, por ejemplo, como bien señala Jean Claude Seguin, el cuadro gótico que se adivina detrás de Juana en el castillo remite al Tríptico de la Asunción de la Virgen del flamenco Albert Bouts (1460-1549), del mismo modo que se nota la influencia de Van Eyck en algunos decorados que remiten a obras como, por ejemplo, el Tríptico de Dresde (1437). Pero no todo es cita o referencia explícita en la película, siendo no menos importante considerar un trabajo sobre la disposición de la cámara, cuyo punto de vista, en ocasiones reproduce el de muchas pinturas flamencas, como la famosa Crucifixión en una iglesia (hacia 1445) de Roger van der Wayden, o La Virgen en una iglesia (1437-1439) de Jan o Huber van Eyck. Por su parte, la pintura decimonónica española se había apoderado del tema romántico de Juana la Loca para plasmarlo en cuadros como Juana la Loca en Tordesillas, de Francisco Pradilla, Locura de Doña Juana, de Lorenzo Vallés o Juana la Loca en Tordesillas, de Vicente Palmaroli. Pero hay otras muchas citaciones pictóricas en la película y una de ellas, por ejemplo, es la que utiliza, para poner en escena la muerte de la madre de Juana, el cuadro El testamento de Isabel la Católica, pintado en 1864 por el citado Eduardo Rosales. 

Como es sabido, aunque su popularización es muy anterior, esta (en general desprestigiada, aunque en ocasiones excelente) decimonónica pintura de historia se convierte, tras la guerra, en el referente visual del pasado y, por ende, en uno de los pilares estéticos sobre los que se construye la crónica gráfica de los vencedores, primando con frecuencia un burdo y maniqueo didactismo ideológico sobre cualquier preocupación plástica. En una operación calculada de amplio alcance cultural y tendente a dibujar un nuevo imaginario imperial, revistas, libros ilustrados, carteles, calendarios, etc., contribuyen a difundir ese “espíritu visual” del régimen y, así, además de como ilustración de libros de texto (por ejemplo, Historia de España. Primer grado, Luis Vives, 1945 o Historia de España, Ediciones Bruno, 1949), es frecuente su aparición en cromos, sellos de correos, billetes de banco y hasta en etiquetas de los más variados productos alimenticios. Simplificado y esquematizado al máximo –pero sufriendo a la vez las transformaciones resultantes de la fricción provocada por el contacto– dicho modelo se convierte entonces en la referencia iconográfica que las clases populares poseen del pasado. Formando parte del sistema, el cine constituiría, sin duda, uno más de los instrumentos difusores del “programa”, pero, simultánea y recíprocamente, desde el punto de vista de su conexión con el público, iba a beneficiarse ampliamente del mismo, como ejemplarmente manifiesta la espectacular respuesta popular a Locura de amor(...)


(Del capítulo 6: La segunda etapa de Cifesa.
Hibridaciones, superproducciones. Películas de ambientación histórica)






 Locura de amor, Juan de Orduña, 1948

 Juana la Loca en Tordesillas, Francisco Pradilla, 1878

 Locura de amor, Juan de Orduña, 1948

El testamento de Isabel la Católica, Eduardo Rosales, 1864




SOMBRAS DESOLADAS
COSTUMBRISMO, HUMOR, MELANCOLÍA Y
REFLEXIVIDAD EN EL CINE ESPAÑOL DE LOS AÑOS CUARENTA
 

José Luis Castro de Paz

17x25cm. - 376 páginas
Encuadernación rústica con solapas
620 imágenes (600 capturas de fotogramas)



ISBN: 978-84-939366-6-2
PVP: 18.00 euros


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