27.11.12

LA VIDA Y NADA MÁS, Iván Bort Gual / Fco. Javier Gómez Tarín, Intertextos libros, Santander: Shangrila Textos Aparte, 2012.



Effi Briest, Rainer Werner Fassbinder, 1974


Cuando el malogrado director Rainer Werner Fassbinder adaptó al cine el relato de Theodor Fontane Effi Briest (1974) llevó a cabo un ejercicio estilístico singular que se ejecutaba justo al inicio del filme: sobre plano general fijo de una gran mansión, la voz over describía lo que veíamos al detalle, duplicando así la información visual y su procedencia literaria (amén de un rótulo anterior con texto explícito). La reivindicación de ambos procedimientos discursivos introducía un efecto singular de extrañamiento y señalaba con fuerza que la representación de época no se jugaba bajo el paraguas del academicismo / clasicismo cinematográfico. Este plano inicial –continente– se mantenía el tiempo necesario para llevar a cabo la descripción de su contenido.

Treinta y seis años después los hermanos Coen han adaptado la novela de Charles Portis True Grit, estrenada en estos lares con el título Valor de ley. De ella había ya un precedente nada despreciable, puesto que en 1969 Henry Hathaway realizó su propia versión a partir de un “suavizado” guión de Marguerite Roberts. Intentando la mayor fidelidad posible a la historia inicial, los Coen mantienen su texto cinematográfico focalizado en un narrador de primer nivel homodiegético (el personaje protagonista, Mattie Ross), que enmarca el conjunto del relato. Sin embargo, el aparente respeto a la normatividad estética hegemónica (en otras palabras, a un cierto clasicismo en el lenguaje audiovisual) se quiebra mediante un inicio que, al igual que ocurriera en Effi Briest, utiliza literalmente fragmentos del texto original en voz over pero que, en esta ocasión, se escuchan sobre un lento desplazamiento frontal en travelling desde plano general hasta un picado que deja ver con nitidez el cuerpo inerte del padre asesinado. No es baladí que nos detengamos expresamente en este inicio del filme porque gran parte del sentido y de la reflexión metadiscursiva que los Coen habilitan se marca aquí con nitidez. (...)




Million Dollar Baby, película en la que el aspecto narrativo cobra especial fuerza sobre el mostrativo y en la que se invierten, puestos en relación con Valor de ley, los mecanismos discursivos: el narrador, también enmarcando el conjunto de la historia y, por lo tanto, asumible como de primer nivel, es un personaje secundario (interpretado por Morgan Freeman) que siembra su relato con reflexiones sobre el mundo del boxeo y sobre el personaje protagonista, Frankie (interpretado por el propio Clint Eastwood). Sin embargo, nos encontramos ante un narrador que, siendo homodiegético, enmarca un relato en cuya diégesis se encuentra esporádicamente, por tanto nos cuenta en ocasiones acontecimientos que no ha presenciado. Esto tiene un especial interés, ya que, con independencia de su voz, tanto la focalización como el establecimiento del punto de vista, en tanto ocularización, se mantienen en la omnisciencia y esto permite que podamos saber como espectadores algo más que el desarrollo de la historia y su desenlace. Este mecanismo de voz en la narración es muy similar al que Morgan Freeman ya protagonizó una década antes para Cadena Perpetua (The Shawshank Redemption, Frank Darabont, 1994), cuando daba vida al recluso Red, relatando con análoga cadencia en su verbo y subyugante retórica los sucesos que acaecieron, a lo largo de casi toda una vida, con Andy Dufresne (Tim Robbins), de su llegada, paso y final escapatoria de la cárcel de Shawshank.

En Million Dollar Baby, la inversión de que hablamos se consuma con eficiencia cuando la voz del narrador es anclada finalmente en el personaje interpretado por Morgan Freeman y adquiere la facultad de proseguir brevemente el relato para aportar un plus de saber y permitir que la imagen inscrita en el filme por el ente enunciador se desvele a sí misma como tal; incluso, en esta ocasión, con un travelling cuya similitud con el inicial de Valor de ley es plena. (...)








LA VIDA Y NADA MÁS



MILLION DOLLAR BABY, CLINT EASTWOOD
VALOR DE LEY, JOEL Y ETHAN COEN
 

Iván Bort Gual / Fco. Javier Gómez Tarín





17x24cm. - 128 páginas
Encuadernación rústica con solapas
84 imágenes 


ISBN: 978-84-939366-5-5



PVP: 12.00 euros



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